The Túzaro

De cómo le perdí el miedo al agua de pequeño

Posted in Cosas mías, General by thetuzaro on 6 febrero 2010

Esta mañana, hablando con Elena, me he acordado de cuando era chiquitito y me daba miedo el agua. Me daba miedo meterme en la playa y en la piscina hasta donde me cubriera por encima prácticamente de las rodillas. Y recordando mi miedo le he contado, supongo que una vez más, cómo hice para superarlo.

Cuando era chiquitito, veraneaba con mis padres y mis hermanos en Oropesa del Mar, en un cámping. Entonces Marina D’Or era una pequeña urbanización de apartamentos. Yo no sabía todavía quién era José María Aznar, así que no sé si por entonces él también veraneaba en la zona. Estuvimos yendo a ese camping durante bastantes años seguidos, pero sólo fue durante los dos o tres primeros veranos que nos juntamos toda la familia, tíos y primos incluidos.

Estoy hablando de los primeros años ochenta. Entonces yo era un crío de no más de seis o siete años y mis primos estaban en la adolescencia. A mí me divertía mucho juntarme con ellos, pero claro, en el momento que podían se libraban de mí, para poder hacer sus cosas de adolescentes. Yo me quedaba con mis padres o con alguna de las abuelas que también disfrutaban de la playa. En particular recuerdo a la abuela de unos primos míos, que padecía el mismo miedo al agua que yo. Así que nos dedicábamos a entrar en el mar hasta donde nos cubriera por las rodillas y a jugar a saltar las olas que venían. A mí eso me parecía bien. Pero recuerdo que mi madre, como es lógico, trataba de hacer que se me quitara el miedo y me intentaba forzar para que entrara más dentro del mar. Yo me resistía, pataleaba y lloraba porque no quería entrar tan adentro. Ni de coña. Así que mis padres, aburridos de mí, me dejaban al cuidado de esta señora mayor, y ella y yo seguíamos saltando las olas desde nuestra segura posición.

Un día, en lugar de ir a la playa con mis padres, me fui siguiendo a mis primos y a mi hermano. Ellos estaban o entrando en la adolescencia o ya metidos de lleno. El rock duro había pegado con fuerza en España, y una buena proporción de chavales de aquella época se habían hecho heavies. Era el caso de mi familia. A todos les gustaba el rock duro, se intercambiaban cintas de casete y se pasaban los días hablando de heavy, de grupos y de sus cosas. Y yo, un mocoso, me fui detrás de ellos.

Me parecía muy divertido que me hubieran dejado ir con ellos. Yo les seguía un poco por detrás del grupo, escuchando su conversación y riendo con sus ocurrencias. Salimos de nuestra parcela de camping y nos fuimos a la playa. Ellos delante, yo un poco retrasado.  Llegamos a la orilla del mar, y ellos no repararon en que yo iba con ellos y que me daba miedo meterme en el agua. A ellos, claro está, no les daba el mismo miedo que a mí, y yo estaba encantado con su conversación heavy. Así que cuando se metieron en el agua, yo me metí detrás.  Y así seguimos andando, ellos hablando y yo, divertido, detrás. Hasta que llegamos al punto en el que a mi ya me cubría por el cuello (cosa que, teniendo en cuenta mi edad, no creo que tardara mucho en pasar).

En ese momento no tuve más remedio que alzar mi voz para decirles que, por favor, no entraran más, que a mí ya me cubría y no sabía nadar.  Entonces fue cuándo se dieron cuenta de que yo, con mi miedo al agua, les había seguido y había entrado por primera vez hasta tan profundo, por mi propio pie, sin que nadie me tuviera que obligar. Y además sin pasar ningún miedo. Esto nos causó a todos gran regocijo y diversión.

Desde entonces nunca más le tuve miedo al agua. ¡Y todo gracias al poder del heavy!

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4 comentarios

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  1. Off the record said, on 7 febrero 2010 at 19:15

    jajaja yo era d las q disfrutaba en el agua como una enana, pero aqui en galicia el agua es muy fria en casi todas las playas, asiq eso me echaba un poco atras a la hora d bañarme. mi truco pa q no me obligaran era arrodillarme y salpicarme toda (cabeza incluida) pa que pareciera q habia buceado y todo. no se si alguna vez logre engañar a alguien, pero a mi me hacia chiste😀

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  2. Jorge Matías Gómez said, on 7 febrero 2010 at 22:23

    Claro que sí, el heavy no es violencia!

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  3. […] al agua como perderlo” le preguntó al buscador. Lástima que diera con mi historia de cómo perdí el miedo al agua de pequeño gracias al heavy metal, […]

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